El Whatsapp es el sistema de mensajería instantánea más utilizado actualmente en nuestro país y sus mensajes, enviados en un momento de irracionalidad, podrían ser clave en un procedimiento judicial.

Pero, ¿se aceptan como prueba los mensajes de Whatsapp?

La respuesta no es sencilla.

De un tiempo a esta parte en todos los procedimientos de Separación o Divorcio (o solicitud de guarda compartida de los hijos) vemos como se aportan dichos mensajes como medios de prueba para acreditar la atención a los hijos, el trato que se recibe, … etc.

En general, podemos afirmar que un mensaje de Whatsapp puede aportarse a un procedimiento judicial como documento que incorpora hechos, datos o narraciones con relevancia jurídica.

Debemos tener en consideración, pero, que el órgano judicial valora la prueba que se le presenta de manera libre y dependerá absoluta y solamente de éste la credibilidad que pueda otorgársele a un mensaje de Whatsapp.

En este ámbito resulta clave la Sentencia del Tribunal Supremo de 19 de mayo de 2015 que entra a valorar este tipo de prueba, estableciendo que se debe abordar con cautela pues existe una gran posibilidad de manipulación en el caso de archivos digitales.

Si una de las partes impugna la autenticidad de estos mensajes será indispensable en este caso la práctica de una prueba pericial que identifique el verdadero origen de la comunicación, la identidad de los interlocutores y la integridad de su contenido, por lo que para acreditar su autenticidad necesitaremos que se encuentren en el dispositivo en el que se han recibido.

Los Tribunales optan por sumar indicios, es decir, confrontar los mensajes con otras pruebas, ya sean documentos, testigos, etc, y así darán el valor probatorio que consideren oportuno a los mensajes de Whatsapp.

En conclusión podemos afirmar que un mensaje de Whatsapp puede aportarse en un procedimiento judicial como prueba, incluso sin peritarla, pero en ningún caso como prueba única ya que no será suficiente.