La pensión compensatoria tiene como razón de ser la reparación del desequilibrio económico que puede producir la separación o divorcio en uno de los cónyuges.

Las condiciones que se tuvieron en cuenta para determinar la existencia de una pensión compensatoria pueden cambiar a lo largo del tiempo. Cuando ello ocurra, el obligado al pago de la pensión podrá pedir que se modifique esta medida si prueba que el desequilibrio ha desaparecido, o al menos que se ha reducido.

La obtención de una herencia por parte del beneficiario de una pensión compensatoria es una circunstancia que, en general, es imprevisible y puede tener un impacto favorable en su situación económica, hecho que podría fundamentar una modificación y/o extinción de la pensión compensatoria.

La percepción de una herencia podrá llevarnos a pedir la extinción o no de una pensión compensatoria previamente establecida, dependiendo de :

  • La entidad de la herencia en el plano económico.
  • La disponibilidad sobre sus bienes que tiene el beneficiario.
  • La posibilidad efectiva de rentabilización económica.
  • Las circunstancias personales y profesionales (edad, titulación profesional, experiencia, estabilidad profesional, etc) tanto de la persona que tiene derecho a percibir la pensión compensatoria como de la persona que la debe abonar.

En consecuencia, si la expectativa de mejora que supone la percepción de una herencia no es suficiente para considerar que existe una notoria mejora de cara al futuro, no se podría extinguir la pensión compensatoria, y a la inversa.