Según el criterio jurisprudencial sentado por el Tribunal Supremo (por ejemplo en la Sentencia de 19 de enero de 2017), la convivencia de un tercero en el domicilio familiar es motivo de reducción de la pensión de alimentos que se estableció en su día.

La base de tal decisión está en que la pensión se fijó en base a unos gastos de vivienda (alquiler, suministros, empleada hogar, …etc) a cuyo pago debían contribuir sólo los dos progenitores, por lo que si en la vivienda entra a vivir un tercero, que normalmente es la nueva pareja o esposo/a del progenitor custodio, no es justo, equitativo ni proporcional que éste se beneficie de esta contribución, debiéndose revisar estos gastos y la contribución del progenitor no custodio que paga la pensión.

Si es vuestro caso, os animo a instar un procedimiento de modificación de medidas, pues en ocasiones, sobretodo cuando para el cálculo de la pensión se tuvo en cuenta un alquiler o pagáis una hipoteca de la vivienda de la que ahora se beneficia un tercero, las reducciones pueden resultar considerables.