Hace unos días aparecía en todos los periódicos la noticia de que un juez de Cádiz había retirado la pensión compensatoria a una mujer que tenía un novio con el que no convivía (http://www.20minutos.es/noticia/2960166/0/dejara-cobrar-pension-compensatoria-noviazgo-estable-juez/).

Tanto el Código Civil Español como el Codi Civil de Catalunya prevén que la pensión compensatoria se extingue cuando el beneficiario contrae nuevo matrimonio o convive maritalmente con otra persona pues se entiende que en estos casos existe una nueva unidad familiar.

Para el Tribunal Supremo vivir maritalmente requiere una convivencia estable, con vocación de continuidad y permanencia y, por lo tanto, mientras no exista este tipo de convivencia subsiste la pensión compensatoria.

De ahí la novedad de la sentencia del Juzgado de Cádiz pues únicamente con la existencia de un noviazgo estable, sin convivencia, se fundamenta la extinción de una pensión compensatoria al entender el juez que la convivencia marital que prescribe la ley puede extenderse a cualquier tipo de relación estable.

En el caso concreto el juez entiende que la mujer tenía una relación afectiva “estable y consolidada” pues era conocida por terceros, no ocultaba sus sentimientos en público y en ocasiones la pareja dormía en su casa. Es por ello que el juez decide extinguir la pensión compensatoria pues estima que debe evitarse aquella práctica como la de personas que han ocultado “auténticas situaciones de convivencia con carácter de estabilidad, más o menos prolongada” y no formalizadas como matrimonio para impedir la pérdida de la pensión compensatoria”.

Deberemos esperar a la respuesta de tribunales superiores o de otros juzgados para saber si este criterio será compartido o, por el contrario, rechazado, y si finalmente se impone este nuevo criterio.