Cuando hay una separación o divorcio es frecuente que le sea atribuido el uso de la que era la vivienda conyugal a uno de los cónyuges, que puede no ser su propietario. Por regla general esto sucede cuando uno de los cónyuges tiene atribuida la custodia exclusiva de los hijos menores, si los hay, o, si es compartida o no hay hijos menores de edad, cuando uno de los cónyuges es el más necesitado (art.233-20 CCCat).

Por ello, si somos el propietario de la vivienda pero no tenemos atribuida en exclusiva la custodia de los hijos menores de edad o no somos la parte más necesitada tendremos que ceder el uso durante lo que puede ser un largo periodo de tiempo. La propiedad, en este punto, es totalmente irrelevante.

No obstante, la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, secc. 12ª, de fecha 19 de enero de 2016, nos da una alternativa: si quien debe ceder el uso asume y garantiza suficientemente la cobertura de la vivienda de los hijos puede no atribuirse el uso de la vivienda a persona distinta del propietario.

No explicamos. Dicha sentencia recoge un caso de custodia compartida de hijas menores de edad en el que, valorando la necesidad de los cónyuges, resulta la madre la más necesitada a pesar de ser el padre el titular exclusivo de la vivienda. Aun así, el padre se ofrece al pago de una cantidad mensual para cubrir el alquiler de la vivienda de las hijas mientras estén con su madre hasta la mayoría de edad de la menor de ellas, más el pago de una cantidad inicial para el acondicionamiento de dicha vivienda.

En este caso, al asumir y garantizar suficientemente el padre la cobertura de la necesidad de vivienda de las hijas, el Tribunal estima que debe extinguirse la atribución del uso de la vivienda a la madre.